• Alex Appella

El “backstage” peculiar de una chica normal* de Oregon, dando una charla TEDx en Argentina

Updated: Oct 19, 2018

*Bueno, tal vez no tan normal.


Como todo en mi vida, empezó con un libro. O mejor dicho, con una pregunta que se convirtió en un libro. Que se convirtió en una biblioteca ambulante, bella y mágica, que visita escuelas por toda Argentina, sin costo, gracias a sponsors de más de cinco países.

El desafío más grande que tengo después de acompañar a las bibliotecas ambulantes los últimos cinco años es cómo cuantificar la magia. Desde la colección internacional de auspiciantes que hace posible las viajes, hasta los maestros que llevan las valijas a aula tras aula, sus caras brillando con entusiasmo y anticipación, hasta los alumnos que crean sus propios libros sobre la identidad, la discriminación y la historia.


La esencia de las bibliotecas ambulantes, las valijas “Entonces el libro” es la transformación de un capítulo oscuro de la historia humana en una herramienta didáctica sin costo que sana y que genera empatía. La esencia es el coraje de mi Tío Abuelo por haber sobrevivido, y por habernos reunido con nuestra identidad. La esencia es su insistencia de que sobre todo, tenemos que tener esperanza.

Estoy muy acostumbrada estar en la orilla, en las sombras. Al costado. Entiendo el cara-a-cara de lo rural y me confunde el anonimato de lo urbano. Me resulta más conocido el impacto de una sola conversación profunda que el poder de conectar con multitudes a través de los medios masivos. Soy artista de libros de ediciones limitadas, no una autora de libros “best-seller”. Me resulta normal ser demasiado rara para el “mainstream”, para ser catalogada fácilmente. Por supuesto que cuando mi libro fue publicado, se hizo con una editorial independiente en Córdoba, Argentina. Una que podría contemplar el contenido a todo color de mi libro, que encima no viene en un tamaño estandardizado. Una editorial que celebró (y no se asustó con) mis opiniones fuertes sobre el contenido, el diseño y el formato.

En enero pasado, estuve visitando a mi familia en Salem, Oregon, EE.UU. y tuve la suerte de poder ir a mi primer TEDx en carne propia, con mi hermano y mi madre. Mirando a gente inspiradora compartiendo sus experiencias, ¿quien no se pone a soñar? Yo lo hice, al instante.

Mientras que las bibliotecas ambulantes se expanden, siento una responsabilidad cada vez más grande hacia los individuos que creen, que las hacen posible, y hacia el legado de János. Maravillada en el #TEDxSalem, por primera vez vi la forma en que pude sacar de las sombras esta increíble aventura colectiva. Lo pensé como un objetivo a largo plazo. Jamás imaginé que lo estaría realizando solamente diez meses después.


Volví a la Provincia de Córdoba, donde vivo desde 1994, y al llegar, por casualidad vi en Facebook un anuncio: #TEDxCordoba aceptaba propuestas para su versión 2017, a realizarse en noviembre. Les escribí con mi entusiasmo e inocencia habitual, explicandole con coraje a mi hija mientras que lo hacía, “Hay que intentar! Estoy acostumbrada a los ‘no’, pero es importante seguir probando. Si nunca te exponés, nunca vas a saber cuáles puertas están ahí esperándote.” (Ah, la maternidad…) Ademas, si no recibís baldes y baldes de “no” en tu vida, nunca vas a saber estar tan honrada y profundamente emocionada cuando un YES gigante entra por la puerta a los gritos.

Por supuesto, propuse el legado de János y las bibliotecas ambulantes para #TEDxCordoba. Esquivando por completo un detalle muy importante—había un ser humano atado a aquella propuesta. Yo. Las sombras son simpáticas porque no generan nervios. No estás expuesta a que las cosas salgan mal. Y si pasa, no importa. Solamente un par te vieron balbucear sin sentido...

Esta gran idea mía—salir de las sombras—se me vino en un TEDx en Salem, Oregon (población 165.000), en un centro de convenciones una tarde que nevaba. Había tal vez 300 personas ahí, quizás un poco mas? Un público tranquilo, homogéneo, 99% demócratas, todavía tragando el shock de la victoria de Trump, mirándose a los ojos para encontrar algo de confort.

Por el otro lado, Córdoba es la segunda ciudad en Argentina con una población de un millón y medio. #TEDxCordoba ocurre en el campus enorme de la Universidad Nacional, en el Pabellón Argentina, con 1.200 personas en el público. En 2016, más de 10.000 personas siguieron el evento en vivo por Internet. Todos los medios masivos de la ciudad lo cubren y tiene sponsors de gran renombre. El público es una combinación variada de estudiantes y profesionales, provenientes de ámbitos muy mezclados. Gente joven, gente no tan joven. Un poco de todo. De repente me encontré compartiendo ensayos con la psico-pedagoga y “hit viral” Liliana González, y el almuerzo con Jairo, entre otros. Por suerte había mas “desconocidos” como yo. Nos abrazamos fuerte.


Cuando realmente concebí en que me había metido, los nervios eran insoportables. Anduve con una manada de rinocerontes en la panza. Estuve afónica por un mes, con terror de que iba a perder la voz por completo ahí en el escenario. (Por supuesto, apenas terminé de hablar en el círculo rojo, mi voz se normalizó al instante.) Además, a pesar de que hablo castellano hace mas de 20 años, no podía olvidar la probabilidad de que me iba a trabar pronunciando palabras como “perpetuar”...

(Foto: mis coaches increíbles. Soledad Quiroga and Iara Tevez Nesteruk, a lado mio en cada momento.)

Por suerte, el equipo increíble de voluntarios que realizan #TEDxCordoba cada año contagian entusiasmo y fe en nosotros—los oradores. Y contagian fe en el poder del evento TEDx en sí. Además, y sobre todo, saben lo que están haciendo. Cada orador recibió dos coaches que nos ayudaba desarrollar nuestro contenido. Parte de la magia de las charlas TED es que no te dicen qué es lo que tenés que decir. Ellos simplemente saben reconocer la chispa en tu vida, aquella que viniste a compartir, y saben ayudarte pulir esta chispa hasta que brilla por completo.

(Foto: Rodrigo Lazarte) No los puedo celebrar suficiente. El equipo de voluntarios increíbles de #TEDxCordoba.


Tuvimos tres días de ensayos en la ciudad de Córdoba en los meses antes del evento y estos encuentros fueron una bendición. No solamente porque era un placer observar como trabajaba el equipo de voluntarios, pero también por la hermandad que creció entre nosotros—los oradores—mientras que desarrollamos nuestras charlas. Significó que en el gran día, mientras escuchamos a nuestros compañeros, celebramos como una familia.

The dream team! Los oradores de TEDxCorodoba de 2017.


Los voluntarios lograron que sigamos unas reglas monumentales, y no fue poca cosa. Las más memorables:

· Las charlas no pueden durar mas de 15 minutos. Mejor 10. No podíamos distraernos, ni irnos por las ramas.

· Por favor! El desafío de recordar la charla por completo. No había notas, no tuvimos una pantalla enfrente que nos guiara. Solamente estábamos nosotros, nuestros cerebros y todas estas luces y cámaras.

· Nos acordamos no caminar en círculos, no molestar al público con tics o movimientos repetidos. Nadie se cayó. Nadie se desmayó.

· No salimos huyendo al terminar la charla. Recibimos los aplausos de cara—mas difícil de lo que se parece.

· Y, sobre todo, logramos hacer lo que vinimos a hacer. Compartimos un idea enfrente una manada de humanos de veras—que respiran y piensan—y lo hicimos simplemente siendo quienes somos.

Mariano Oberlin, Liliana Cancela, Alejandro Sewrjugin—lo hicimos!


Siempre sentiré un honor muy profundo por los oradores maravillosos con los que compartí el día. Cada uno es un mar de inspiración. Son revelaciones locales con ideas mundiales: desde el block chain y una economía nueva, hasta impresoras 3-D como una solución para el trasplante de órganos, igualdad social para chicos de la calle, nuevas alternativas para luchar contra la adicción a las drogas, devolviendo nombres a los Desaparecidos, la lucha contra el machismo en el sistema legal argentino, el poder de nuestras propias historias para sanarnos, lo que vemos cuando nos miramos de veras, como provocar cambios a través de las ideas, porque la participación en la política es esencial, y mucho, mucho más...

El cantante Jairo, la novelista Cristina Loza, el bioquímico Carlos Vullo y yo en el último ensayo. Después de 3+ meses de preparación, no podíamos creer que el día por fin había llegado.


Y cuando digo que #TEDxCordoba sacó las bibliotecas ambulantes de las sombras, fue por completo. Salieron en los diarios, en la TV, y después otra vez. Ni hablar de la radio… De repente, y en shock, pude compartir la inspiración de esta comunidad que hace posible las bibliotecas ambulantes con un público mucho más amplio y totalmente receptivo. Salir de las orillas me da terror, pero tengo que admitir que me permite soñar más grande.


También viví la experiencia de #TEDxCordoba como un regalo inmenso porque 2017 fue un año muy volátil, políticamente hablando, en Argentina. Los logros en los derechos humanos están en peligro. La pobreza crece, la inflación también. La gente anda bajoneada, preocupada, y la pasión con la cual defienden o critican a aquellos que están manejando el país ha dividido familias por completo, y el país entero. Significa que ir hasta el quiosco nomás puede terminar en un griterío terrible. Preparándonos para el #TEDxCordoba, hubo un acuerdo silencioso entre los oradores y los voluntarios—la mayoría no nos conocíamos de antes—y dejamos todo este ruido político en la puerta, y nos envolvimos en una propuesta colectiva que trascendía el conflicto actual para desarrolar charlas que brindaban nuevas propuestas en ciencia, en la sociedad, en la ética, y por supuesto, en la política. Y esto, como ya se sabe, es la magia verdadera de TED.

Uno de los ensayos previos, en el centro de Córdoba.


Fue un honor ser parte de este movimiento mundial de ideas. Es lo que me dio el coraje para pisar el círculo rojo. Justo antes de subir el escenario, mi boca tan seca que no podía tragar, atada a dos micrófonos, maquillada (!?!?!!), habiendo convencido a la chica que deje mi pelo tal cual como es, sabiendo que mi papá estuvo acompañándome desde California, deseando que mi madre pudiera haber estado viva para todo esto, envuelta en los abrazos y el apoyo del equipo que hizo posible mi momento, cerré mis ojos y evoqué la primera vez que toqué la puerta de János en 1994. Los nervios intensos eran exactamente los mismos: este abismo justo antes de dar un salto de fe pura, cuando no sabés exactamente qué es lo que va a pasar, pero tomás este primer paso convencida que el resultado va a ser simplemente maravilloso.

Para ser parte de las bibliotecas ambulantes: www.alexappella.com El sitio de #TEDxCordoba: http://tedxcordoba.com.ar/


Leer este articulo en inglés: http://www.alexappella.com/blog/the-curious-backstage-experience-of-a-regular-gal-from-oregon-giving-a-tedx-talk-in-argentina

© 2020 by Alex Appella  E-MAIL

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